martes, 7 de mayo de 2019

Ciudadanos se gripa en Cataluña antes de las municipales


El partido luce sus 57 diputados en España, pero en Cataluña solamente crece, y se oscurecen sus expectativas para poder poder autonómico y municipal


Ciudadanos se ha gripado en Cataluña. El motor para continuar creciendo se paró, justo cuando llegan las selecciones municipales y las expectativas eran altas para teñir de naranja el sector metropolitana de Barcelona. El partido que ha encabezado Inés Arrimadas exhibe sus 57 diputados en el Congreso, con la iniciativa de sobrepasar al PP como la referencia del centro-derecha en España, pero, ¿qué pasa en Cataluña, el origen y la causa de ser inicial de Ciudadanos?

Los números son claros. Creció, pero poco si se compara con el ascenso en el grupo de España. En las selecciones en general de este pasado domingo, el partido que lidera Albert Rivera pudo en Cataluña 477.095 votos, y quedó como quinta fuerza política, por detrás de Esquerra Republicana, PSC, los Comuns y Junts per Catalunya.
El porcentaje de voto, clavado

En unas selecciones que supusieron un incremento destacable de la participación, del 63,42% de 2016 al 77,58% de 2019, el porcentaje de voto a Ciudadanos solamente varía: del 10,94% al 11,55%. Oséa, no ha aprovechado ese incremento de voto, que se fué, primordialmente a ERC y al PSC, con aumentos de bastante más de 400.000 apoyos para todas esas dos fuerzas reglas.

Arrimadas, en Torroella de Montgrí, a lo largo de la operación electoral


Fuentes del partido afirman que ese parón es verdad, pero que la polarización fué máxima, y admiten que el más grande beneficiado fueron los socialistas, con una apelación al voto servible para sostener a Pedro Sánchez en la Moncloa. De nada ha servido la operación atrevida de Arrimadas, con visitas a feudos nacionalistas como Torroella de Montgrí o Vic, para constatar que un partido no independentista y combativo con el nacionalismo tiene todo el derecho a enseñar sus proposiciones hasta en el último rincón de Cataluña.
Listas en las municipales, menos que el PP

Pero, ¿qué pasó con el 1.109.732 votos de Ciudadanos en las autonómicas del 21D de 2017? ¿Eran votos prestados, coyunturales para llevar a cabo en oposición al independentismo? En aquel instante, Carlos Carrizosa, secretario de organización y representante en el Parlament, señalaba que el partido iba encaminado a mover ese acompañamiento en los municipios. Se habló de “ola naranja”, porque los apoyos logrados en las autonómicas se habían conseguido en el sector metropolitana, con buenos porcentajes además en Girona y en Tarragona.

Subir es posible para el partido naranja, porque los resultados en las municipales de 2015 fueron muy modestos. Ciudadanos fue la sexta fuerza política, por detrás de CiU; PSC, ERC, los Comuns y el PP. Consiguió sólo 176 concejales, con 231.293 votos, lo que representó el 7,43%. Sólo quedó por enfrente de la CUP, que consiguió 221.746 votos, y el 7,12% de los votos.

Sin ninguna alcaldía, Ciudadanos intenta ingresar en los enormes municipios en las selecciones del 26 de mayo, con un reto considerable en Barcelona y las webcams travestis, con la candidatura de Manuel Valls, pero además con muchas expectativas en L’Hospitalet, o en los municipios de Tarragona, de Reus --a pesar de cambiar la lista en el último instante, con un inconveniente de adentro de envergadura-- Salou, Vila-Seca o L’Hospitalet de l’Infant. Por otro lado, la formación muestra 204 candidaturas a las municipales, menos de las 230 que muestra el PP catalán. Ello contrasta con las 800 listas que muestra ERC en su búsqueda de ser el partido hegemónico en Cataluña.
Reorganización interna sin Arrimadas

Los dos partidos conservadores están bajo mínimos en el tema municipal. Sin alcaldías indispensables en los dos casos, aunque el PP pudo ganar en 2015 en Badalona y Castelldefels. Acuerdos entre fuerzas de izquierda impidieron la alcaldía a Xavier García Albiol, en Badalona, y a Manuel Reyes, en Castelldefels. Y el PP sólo retuvo su exclusiva alcaldía en Pontons (Barcelona) con la figura de Lluís Caldentey. El PP lograba en 2015 algo más que Ciudadanos, con 234.847 votos, con el 7,54% de acompañamiento, lo que se tradujo sólo en 214 concejalías.

Lorena Roldán, diputada de Ciudadanos

La cuestión en este momento para Ciudadanos es elegir cómo se ajusta a la novedosa circunstancia, con Inés Arrimadas como diputada en el Congreso. Arrimadas pudo ser escencial para el partido, protagonizando parte importante de la operación electoral en toda España, pero desnuda al partido en Cataluña. Adjuntado con Arrimadas, se va además a Madrid José María Espejo-Saavedra, vicepresidente del Parlament y que iba como número dos al Congreso.
¿El partido favorito de los no independentistas?

Fué Carlos Carrizosa quien intentó chatear con travestis de tranquilizar a la organización, inquieta por esos movimientos y por la percepción de que no existe un plan clara para reordenar el partido en todo el territorio. La iniciativa de Carrizosa, secretario de organización, es que sea todo el partido el que participe en la suplencia de Arrimadas y dejó claro que la alternativa de Lorena Roldán no está decidida. Esta política, muy activa en los instrumentos sociales para informar y comunicar, fue criticada por dirigentes del PP como Andrea Levy por una foto donde se la veía con una barretina en la Diada de 2013.

En el grupo de España, Ciudadanos es ya la referencia para millones de ciudadanos. Está a un paso de poder sobrepasar al PP y en eso trabajará el conjunto de Albert Rivera. Pero en Cataluña la fuerza lograda en 2017 se diluye. Con todo a favor, con unas selecciones en general que podían constituir un salto sustancial y con más participación, el balance es agridulce: cinco diputados, como en 2016, con cerca del mismo porcentaje, y con esos 477.096 votos. Varios, pero insuficientes para ser el partido favorito de los catalanes no independentistas.

Ciudadanos se estanca en Cataluña más allá de Arrimadas

 


El partido naranja se queda con los mismos cinco escaños


El increíble incremento de Ciudadanos en toda España no se correspondió anoche con sus resultados en Cataluña. Inés Arrimadas, jefe de la oposición en el Parlament, tomo la decisión de ofrecer el salto a la política nacional y conformar tándem con Albert Rivera para catapultar a su partido en la carrera a La Moncloa. Pero, por lo menos en esta red social, los números dejaron en el partido naranja precisamente una sensación agridulce. La formación llegó a la cita alardeando de su posición como primera fuerza en Cataluña por su victoria en las selecciones autonómicas de 2017, pero la verdad es que ayer pudo básicamente los mismos resultados que en las en general de 2016 pese al incremento de participación registrado: con el 98,7% escrutado recogía 471.478 votos, con los que sucede de sexto a quinto partido y otra vez se queda con los mismos cinco escaños. Es menos de lo que suponía la formación naranja.

El balance de Ciudadanos contrasta con su luminoso triunfo en los comicios del 21-D de 2017 convocados en aplicación del artículo 155. Con el 25% de los votos y 1.109.000 sufragios, Arrimadas concentró el voto constitucionalista y se alzó con la victoria al sobrepasar a Junts per Catalunya y Esquerra. En este momento ha cosechado menos de la mitad y sus números le sitúan otra vez en los caracteres históricos que acumula en las selecciones en general en Cataluña, en los que no se dirime la fuerza del procés independentista como en unas autonómicas. En la cita electoral de 2015, pudo además cinco escaños (489.000 votos y el 13,05%). En este momento Ciudadanos va a tener 4 diputados por Barcelona —no pudo ingresar por último Carina Mejías, la hasta la actualidad representante del partido en el Ayuntamiento de Barcelona— y uno por Tarragona. Pero volvió a tropezar en la misma piedra y se queda sin representación tanto en Girona como en Lleida.

Tras la incontestable victoria de Esquerra en este 28-A, que se sacude de esta forma de encima su etiqueta de eterno aspirante a ganar unas selecciones en general, Ciudadanos va a ser quinta fuerza después de los republicanos, el PSC, Catalunya en Comú y Junts per Catalunya. El resultado es principalmente aciago para la formación naranja en Cataluña porque ve cómo le han superado ámbas formaciones independentistas contra las que ha luchado en la política catalana y, además, ve cómo la izquierda suma una amplísima mayoría absoluta con 34 escaños sobre 48. El resultado comportará un encontronazo en el Parlament, que aguarda que el Tribunal Supremo dicte la sentencia sobre el procés para abrazar una exclusiva convocatoria de selecciones.
En feudo independentista

Vencedora clara de la pugna que mantuvo con la habitual Cayetana Álvarez de Toledo —su acta es la exclusiva que va a tener todo el PP en Cataluña— Arrimadas va a proporcionar el salto a la política nacional y va a dejar su puesto de jefe de la oposición en el parlamento catalán en Lorena Roldán, una diputada afín, que va a estar escoltada por Carlos Carrizosa, representante de la formación naranja.

Tras comunicar su candidatura al 28-A, la diputada hizo actos por toda España y, de hecho, en la semana previa al inicio de la operación paso por una decena de provincias y recorrió bastante más de 3.000 kilómetros. En Cataluña, Arrimadas ha priorizado la política de conocer las ciudades con un masivo electorado independentista, como son Vic o Torroella de Montgrí, este último el ayuntamiento de la exconsejera Dolors Bassa, juzgada en el procés. Su estrategia pasó por denunciar los insultos, frecuentemente minoritarios, que ha recibido, y que hábilmente ha resaltado como producto de la defensa de las posiciones constitucionalistas.

No solo eso: en el enfrentamiento electoral de TV3, acusó a la cadena, nada más comenzar el software, de “maquinaria separatista”, y conminó al director de TV3 y moderador del enfrentamiento, Vicent Sanchís, a que dejara de ser “el conseller de publicidad del Govern y comisario político”. Acto seguido, se acercó al lugar desde donde moderaba Sanchís y le entregó una carta de dimisión para que atendiera la reprobación del Parlament; “así no va a tener ni que perder el tiempo en redactarla”, le espetó la jerezana.

La sensación agridulce se palpó ayer en la sede electoral en Cataluña, a la que no asistió Arrimadas al estar en Madrid. No nació nadie hasta cerca de la medianoche. A las 22.00 horas, los militantes festejaban que con el 70% de los votos escrutados la distingue con los reconocidos eran pocos. Pero las sonrisas se enfriaban mientras en la pantalla enorme aparecían los datos de Cataluña. Más allá de haber ganado bastante más de 70.000 votos, el partido quedaba como quinta fuerza y a una colosal distancia de PSC y ERC. El consuelo era la comparación con el descalabro del PP: “Solo sacan uno en Barcelona”.

ERC gana las selecciones en general en Catalunya y el PSC, segundo, ayuda al triunfo del PSOE


 

Los republicanos logran una victoria clara excepto en Barcelona, superados por los socialistas
Elecciones en general 2019: Resultados en directo

Victoria histórica de ERC en Catalunya. Los republicanos han afirmado el triunfo que le daban la mayor parte de sondeos y obtuvo cerca del 25% de los sufragios y 15 diputados en el Congreso. El partido que preside Oriol Junqueras –cabeza de lista este 28-A– no sólo gana por primera oportunidad unas selecciones en Catalunya desde la Segunda República, sino que se transforma en la primera fuerza independentista que consigue imponerse en unas en general a lo largo de el tiempo democrático.

El otro titular de la noche se lo transporta el PSC. La lista que encabeza Meritxell Batet suma 12 escaños y más del 23% de los votos, y ayuda en una parte importante a la victoria del PSOE de Pedro Sánchez en el grupo de España. Los socialistas catalanes sumaron bastante más de 400.000 votos en relación a 2016, cuando se han quedado en 7 diputados.
Histórico

ERC no solo gana por primera oportunidad unas selecciones en Catalunya en el tiempo democrático sino que se transforma en el primer partido independentista en hallar la victoria en unas en general

El resultado de los socialistas tiene un primordial damnificado. La candidatura de En Comú Podem, que fue la primera fuerza en Catalunya en las selecciones de 2015 y 2016, quedó relegada a la tercera posición. Como si fueran vasos comunicantes, el incremento del PSC fué precisamente proporcional a la caída de los recurrentes. Si hace tres años el candidato Xavier Domènech consiguió 12 diputados, en esta ocasión Jaume Asens se queda en 7.

La victoria de los republicanos es rotunda. ERC gana en votos (supera el millón de papeletas) y escaños y consigue la victoria en tres de las 4 demarcaciones catalanas (Tarragona, Lleida y Girona). Los socialistas se llevaron el gato al agua en Barcelona (no de esta forma en la ciudad más importante, que se ha decantado del lado de ERC aunque por poco margen). En votos totales, la distingue entre los dos es de unos 50.000.
La cabeza del PSC al Congreso por Barcelona, Meritxell Batet (d), se abraza a la número dos, Laia Bonet (Susanna Sáez / EFE)

Los republicanos alcanzan además afianzarse como la fuerza hegemónica del independentismo catalán en detrimento de la candidatura de JxCat, que quedó cuarta fuerza catalana en el Congreso. Con más del 12% de los votos, la lista que han dirigido Jordi Sànchez y la exconsellera Laura Borràs logró 7 diputados. Por último, la lista auspiciada por Carles Puigdemont no sufrió la caída que vaticinaban varios sondeos: ha incrementado inclusive el número de votos absolutos y ha perdido un solo escaño en relación a los resultados que pudo su predecesora CDC en 2016.

Las cantidades de ERC además aceptan ofrecer otro titular: el independentismo catalán logró su mejor resultado en unas selecciones en general. Si en 2016 ya lograron su más alto histórico, con un 32% de los votos, la suma en este momento de las tres candidaturas independentistas (ERC, JxCat y el Front Republicà) ha rozado el 40% de los votos, un porcentaje que, no obstante, todavía está lejos de los resultados en las selecciones al Parlament. De hecho, el Front Republicà, una alianza que apoyaba un área de la CUP y que ha encabezado Albano-Dante Fachin, se quedó fuera del Congreso más allá de agregar bastante más de 100.000 votos. No haber alcanzado la barrera electoral del 3% de los votos en la mayor parte de demarcaciones tuvo la culpa.
Álvarez de Toledo ha reconocido el mal resultado (Europa Press / EP)

Por su lado, Ciudadanos se quedó con la quinta posición, muy lejos de su victoria en las selecciones catalanas del 21-D. El partido que encabeza Inés Arrimadas en Barcelona no registró cambios destacables en relación a los resultados que pudo en 2016. Ha sumado bastantes votos más (más del 12%) y mantuvo los 5 escaños que ganó hace tres años. No obstante, el partido naranja logró imponerse al PP en la guerra por el electorado de la derecha.

Y lo hizo con claridad. Tuvo la culpa el descalabro electoral que sufrió el PP: los reconocidos pasan de los 6 escaños logrados en 2016 al exclusivo escaño para Cayetana Álvarez de Toledo de este 2019. Un óptimo golpe para la aspirante que era apuesta personal de Pablo Casado en Catalunya.

Por último, un último titular de la día debe ser para Vox. La ultraderecha consiguió bastante más de 100.000 votos y su jefe de filas en Catalunya, Ignacio Garriga, se llevó un escaño por la demarcación de Barcelona.
Las derechas

Ciudadanos mantiene los resultados de 2016 y gana la guerra al PP de Álvarez de Toledo, que se hunde y solo consigue un escaño; Vox además consigue un diputado

Los resultados tienen un colosal valor porque Catalunya ha vivido este domingo una día de una considerable movilización. De acuerdo con los datos actualizados, fué una de las comunidades con un más grande incremento de la participación respecto 2016. A falta de llenar el escrutinio, la participación se ha ubicado en más del 78%, 14 puntos más que hace 3 años.

Ciudadanos se gripa en Cataluña antes de las municipales

El partido luce sus 57 diputados en España, pero en Cataluña solamente crece, y se oscurecen sus expectativas para poder poder autonóm...